La revisión manual de documentos no es una estrategia antifraude
Cuando 40 personas compiten por un piso y tu equipo dispone de minutos por solicitud, mirar un PDF a ojo no basta. Las falsificaciones modernas usan las mismas tipografías y maquetaciones que los originales, y la IA generativa las ha hecho baratas de producir a gran escala. La mayor parte del fraude en el alquiler no es un anuncio falso, es una persona real que presenta documentos falsos.
Nóminas infladas
El objetivo número uno. Un solicitante lleva una nómina auténtica a un editor de PDF y cambia el salario de 2.500 a 4.500 para superar tu requisito de ingresos respecto al alquiler. Las tipografías, la maquetación y los datos de la empresa se mantienen iguales porque proceden del original. Una revisión manual rápida la aprueba.
Extractos bancarios manipulados
El segundo documento más atacado. Los defraudadores modifican saldos, ingresos de nómina o importes de transacciones, de modo que el saldo acumulado ya no cuadra. El 73% de los extractos fraudulentos muestran edición directa en la capa de contenido del PDF, y esa manipulación es invisible al ojo humano.
Contratos y certificados de empresa fabricados
Los contratos de trabajo son fáciles de construir desde cero porque no hay un formato estándar, y los certificados de empresa se falsifican sobre membretes sacados de internet. Una llamada de comprobación a un número que te dio el propio solicitante no confirma nada.