Una sola credencial falsa puede costarte años de confianza
El fraude documental moderno es invisible para el ojo humano. Los candidatos usan Adobe Acrobat Pro y herramientas de IA para alterar nóminas, cartas de empleo y diplomas de modo que parezcan idénticos a los documentos genuinos. Las cifras salariales se inflan, las fechas se ajustan y las fuentes siguen coincidiendo porque nada estructural ha cambiado.
Nóminas infladas
Un candidato descarga una nómina genuina, la abre en un editor de PDF y eleva la cifra salarial entre un 20 y un 30% para justificar una oferta más alta. El diseño es idéntico y las fuentes incrustadas coinciden, por lo que la revisión manual nunca lo detecta.
Diplomas y expedientes académicos falsificados
Los diplomas universitarios son un producto de consumo en granjas de plantillas que replican marcas de agua, formato y texturas propias de cada institución. Entre el 25 y el 30% de las credenciales educativas que figuran en los currículums contienen una inexactitud o una falsificación.
Cartas de empleo y referencias falsas
Las cartas de referencia no contienen datos estructurados ni patrones de metadatos que cotejar, por lo que son las más fáciles de falsificar. Basta con un membrete convincente y una dirección de correo electrónico de apariencia corporativa.