Un solo presupuesto alterado puede convertir un siniestro pequeño en una gran pérdida
El fraude moderno en siniestros es invisible al ojo humano. Los defraudadores usan Adobe Acrobat Pro y editores de PDF online para cambiar presupuestos de reparación, facturas médicas y atestados policiales que parecen idénticos a documentos auténticos. El membrete es real, las tipografías son correctas y solo se ha movido una cifra dentro de un campo de texto.
Presupuestos de reparación inflados
Un taller legítimo emite un presupuesto real y el reclamante revisa el importe al alza en un 40 % antes de presentarlo. La marca, el número de licencia y el formato son todos auténticos. El único cambio vive en la capa de contenido del PDF, donde ningún perito mirará jamás.
Facturas médicas alteradas
Una sesión de fisioterapia se recodifica como un procedimiento más caro, una única visita hospitalaria se convierte en tres o el rango de fechas se estira unos días. La factura tiene todos los campos correctos, así que pasa sin problema por un perito sobrecargado que revisa decenas al día.
Atestados policiales falsificados y cadenas de soporte
Los defraudadores rara vez se apoyan en un solo documento falso. Construyen una cadena: un atestado policial, un justificante de propiedad y una cronología que se corroboran entre sí. Un tipo de incidente cambiado o una partida añadida convierten un golpe leve en siniestro total, y el atestado casi nunca se verifica con la autoridad emisora.